El Arte de Hablar con Niños de Sexualidad

Explica a tus hijos que su energía sexual es infinita, como el universo, y que es el/la protagonista de su manejo, que puede movilizarla a su antojo, que él es quien gobierna su propio placer, así como sus propias emociones, enséñale a vivir la magia de la sexualidad, aquella que acontece de forma natural, recordándole a cada instante cuanto amor siente por sí mismo.

 

Siendo madre de dos hijos Eric y Marco de 13 y 10 años y habiendo transitado espacios de profundidad en el re descubrimiento de la sexualidad y la energía erótica, vital, sexual considero de vital importancia asumir la responsabilidad de ampliar el enfoque sobre estos aspectos a nuestros hijos

 

En ocasiones a los niños se les castra la espontaneidad, así que pierden esa intensidad que sienten y ya nos programamos para perder nuestra esencia y no poder sostener las emociones tal como llegan para poder experimentarnos

 

En este mundo hemos de cumplir unos cánones y en un momento de nuestra infancia generamos unas máscaras que nos protegen para que nos quieran.

 

Cuando atendemos la intensidad del sufrimiento conectamos con una etapa de cuando éramos niños en la que decidimos de forma inconsciente dejar de sentir.

 

Dejaré de tener miedo a mi personalidad y si hemos dejado de sentir el rechazo, la culpa, el miedo, si le dimos la espalada a eso, desde ahí es desde donde nos relacionamos con la sexualidad

 

El cambio hacia una sexualidad positiva vendrá por el ejemplo con que yo lo vivo, los niños estarán abiertos a vivirlo desde el corazón, si queremos una nueva sociedad

 

Sé el ejemplo que quieres ver

 

Hemos de vivir y experimentar. Hay mucho sufrimiento porque no vivimos el sufrimiento desde la alegría. La invitación es estar presente en todas las emociones, aunque sean dolorosas

 

Abrirme a la sexualidad es no estar reprimiendo la represión sexual. El punto de encuentro siempre es estar abierto a los conflictos sexuales, no rechazarlos, verlos mirarlos. Aceptar que vivimos en una sociedad que nos han enseñado a reprimirlo.

 

La vía más rápida del conocimiento es la asunción de la ignorancia. Cuando vivimos la sexualidad es un campo de aprendizaje. Nadie intenta poseer nada, el encuentro nos enseña a ver qué ocurre entre nosotros
Eso nos lleva a que el acto sexual sea mucho más pleno, el placer lo experimenta uno mismo, el otro me acompaña al deseo y la plenitud que yo ya siento

 

La educación sexual ha de producirse de manera natural en el día a día, con cotidianeidad, una aproximación muy alejada del clásico (a desterrar) “tener la charla”. No, no hay que “hacer un especial” ni montar un evento de esto: aprovechemos las oportunidades que nuestros propios hijos nos ofrecen para hablar de ello cuando preguntan, cuando al ducharse se tocan, cuando ven a una pareja besándose…
Y más importante todavía, eduquemos con el ejemplo con actitudes que amplíen su enfoque sobre el significado de la sexualidad y la energía sexual, para que puedan integrar la fuerza, la vitalidad creativa que da impulso a sus vidas en todos los ámbitos

 

Hablar de sexo con nuestros hijos, aunque nos parezcan muy pequeños, no es negativo, nunca lo es. Los estudios demuestran que una normalización de la sexualidad, y una buena información al respecto, favorece una mejor autoestima en el niño y una actitud positiva hacia su sexualidad, lo que implica seguridad, sentirse bien consigo mismo, disfrutar de sus emociones y sensaciones

 

¿Cuantos de nosotros culpamos al otro de la experiencia frustrante sexual? El otro no tiene la culpa de nada, la capacidad de sentir es de cada ser humano de forma individual, el otro solo acompaña el amor que yo siento hacia mí mismo

 

Eduquemos desde este espacio, todos los días, no con una conversación puntual, la sexualidad está en todas partes no solo en el genital, no solo en conversaciones puntuales

 

La Sexualidad es una expresión concreta del amor, basado en esto, una forma sexual madura consciente no tiene miedo de ser expresada, es la nota más alta del amor hacia nosotros mismos, es el estado de plenitud y la aceptación de uno mismo

 

La sexualidad proviene del deseo natural hacia muchas personas porque todo en nuestra vida está tratando de enseñarnos que somos un único ser expresándose de distintas formas

 

Tú no puedes conseguir lo que ya eres, lo que ves fuera es un reflejo del amor que sientes por ti

 

Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que la sexualidad es un acto sagrado. De esta manera  la ternura se expresa a cada instante, se llena de sentido

 

La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida

 

Cuando la mente se une al corazón todo es posible, cuando la transmisión de nuestro comportamiento emite una frecuencia amorosa en lo cotidiano la energía erótica, sexual se expresa a cada instante

 

Empecemos a concienciar a nuestros pequeños sobre la amplitud del significado de la palabra sexualidad, además de procrear y proporcionarnos placer, también nos brinda un estado de continua serenidad y da fuerza a las creaciones, habilidades, dones y talentos de nosotros mismos y de cada ser que habita en este mundo

 

Cuando educamos a nuestros hijos en atención plena en lo cotidiano, la vida se vuelve orgásmica, no tengamos miedo de expresar esta palabra, cuando comemos algo delicioso o miramos a una persona con dulzura, o bien escuchamos una canción bonita que hace estremecer nuestro corazón, demos relevancia al sentido del tacto cuando tocamos algo con el alma, o cuando observamos la puesta de sol