EL CAMBIO DE PIEL LA METAMORFOSIS

1. Cuando el cuerpo y tu propia mente se fusionan con el ser, conoces inmediatamente
la respuesta intuitiva de tu cuerpo ante cualquier situación, comprendes que tu generas tu propia realidad, que todo lo físico es consciente, eres el protagonista de tu vida y eliges que deseas proyectar en cada momento

Impulsado por la emoción erótica y la energía sutil de los ovarios, palpita como una ameba que se contrae y que se expande al respirar

2. Eres más consciente de que tus pensamientos y emociones penetran en tu realidad y materializan, puedes sentir alterado tu nivel de bienestar, volverte muy sensible, puedes experimentar alguna incomodidad corporal pero también puedes experimentar mayor vitalidad y resistencia, mayor conciencia, sentimientos de frecuencia más alta, desarrollas mayor generosidad, amor, entusiasmo y pensamientos y motivaciones de frecuencia superior.

3. A medida que el ritmo vibratorio de tus emociones y tu cuerpo físico aumenta, los bloqueos subconscientes que consisten en emociones de baja frecuencia basados en el miedo ya no pueden permanecer almacenados y contenidos y salen de forma consciente a la superficie. Las frecuencias reducidas no pueden existir en un campo de energía y conciencia de frecuencia elevada, se aprende a aceptar cualquier situación o persona que provoque distorsión o molestia como una oportunidad de aprendizaje.

4. Si no aceptas las experiencias que te ofrece la vida, si luchas o pretendes controlar a los demás y a tu entorno para ganar en seguridad, pueden aparecer la prepotencia y el ego.
Si huyes tenderás a evitar los conflictos, si te resistes a los cambios es como si no dejaras crecer tu propia naturaleza. Lo que rechazas persiste, lo que aceptas te transforma. Se desbloquearán problemas de la niñez. No caerás en las seducciones y encuentros, seguirás tu camino hacia delante con mayor claridad

5. Cambia la estructura del yo, las viejas estructuras de la personalidad creada. Limpias tu pasado basado en el miedo. Muchas cosas que pensabas que eran importantes dejan de serlo y te desprendes de ello. Te ves guiado por una sabiduría superior, la armonía y el orden y la serenidad se imponen en tu vida.

6. Te detienes, te dejas ir y te relajas en tu yo más auténtico. Llega un momento en el que dejas de luchar. Te ves absorbido en la presencia en el instante de sucesos, la experiencia, lejos de tu ego. Hay simplicidad, tranquilidad, libertad, paz y serenidad. Puede que percibas un vacío y que tu mente sienta pánico, te cuestionas tus objetivos y quieres pasar tiempo solo

7. Vuelves a emerger en el mundo dando fuerza a tu propósito, haciendo brillar tu esencia, quien tú eres de verdad, desplegando habilidades dones y talentos. Comprendes que todas las experiencias y acontecimientos tienen un porqué y un para qué. Te interesas por tu propia realización y responsabilidad. Estas lleno de ti mismo. Cuando ves a otro no les temes, tienes el papel de mentor, usas tu frecuencia elevada para el mayor bien común. Tu motivo más real no es el de conseguir objetivos si no el de ser multifacético, de manera que cuando te encuentras en el flujo puedas ser capaz de cambiar de forma si la vida quiere llevarte en otra dirección

8. Eres tú mismo sin tener que combatir, tus relaciones interpersonales y de pareja fluyen desde la aceptación y la serenidad, la compasión se convierte en tu frecuencia vibratoria, sabes que tú eres ellos y que si tu hubieses estado en su piel hubieses hecho lo mismo, eres más respetuoso con todo el mundo y le deseas amor y bienestar a todas las personas y seres que en la tierra habitan, aumentas tu comprensión y sabiduría hacia ti mismo y hacia los demás

9. Dar servicio es lo que escoges hacer con tu libertad. Estas empezando a ver la vida como energía y conciencia, esto hará que fluyas en tu propio rio de forma natural y sutil. Esto provoca que seas ultrasensible y seas capaz de sentir la vibración porque te encuentras en proceso de convertirte en una persona con una frecuencia muy elevada, regresando y buceando en tu propio océano, del que nunca saliste, únicamente no lo reconocías. Respíralo.

Todas las infinitas formas del mundo no son más que emanaciones de tu existencia.
Verás que la totalidad del Universo está contenida en ti mismo.
Te darás cuenta de que eres tú quien se refleja en todas partes, y que es tu propio reflejo el que pasa ante tus ojos.

“Dicen que antes de entrar en el mar, el río tiembla de miedo. Mira para atrás todo el camino recorrido, las cumbres, las montañas, el largo camino abierto a través de selvas y poblados, y ve frente de sí un océano tan grande que entrar en él sólo puede significar desaparecer para siempre. Pero no hay otra manera, el río no pue-de volver. Volver atrás es imposible en la existencia. El río necesita aceptar su naturaleza y entrar en el océano. Solamente entrando en el océano se diluirá el miedo, porque sólo entonces sabrá el río que no se trata de desaparecer en el océano, sino de convertirse en parte de él.”

–Khalil Gibran