Duele lo que tiene que Doler

Nadie podrá decirte cuando tiene que dejar de doler

Deja que duela tanto como la importancia que tuvo para ti

Es un proceso, tómate un tiempo para volver a sonreír

Las flores secas de los almendros también sienten la caricia del viento, aún cuando se marchitan,

las raíces le recuerdan que está ahí, que se sostiene aun sin lluvia que acomode su arraigo

cuando salgas a navegar con  tu barquito de papel, no temas que se desvanezca en las aguas

tienes brazos, piernas y una mirada infinita para nadar

Existe un mar de posibilidades para ti a cada instante